Hola, corazones. Ando inmerso en el aprendizaje y adquisición de nuevas acciones y tareas, de nuevos métodos y ritmos, de nuevos procedimientos de actuación, de nuevas prioridades y objetivos. Y eso me tiene por un lado frenético y por otro cansado (y como no existe casi ninguna realidad plana, también me tiene feliz, o al menos contento, y me sigue teniendo aún un poco asustado, aunque eso se va pasando poco a poco, y también me tiene un poco aturullado). Mucha gente se define como perfeccionista, sin serlo en realidad. Yo no sé muy bien si lo soy, pero sí sé que me cuesta mucho, pero mucho, emprender una tarea de la que no tenga si no la completa seguridad sí al menos una alta probabilidad de que lograré un resultado positivo. Eso lo sabe bien quien me conoce, mi familia, por ejemplo, que me vieron un verano protestando y rezongando antes de hacer el descenso de un río (porque nunca antes había tocado un remo y no soy ni especialmente deportista ni fuerte, ni mucho menos aventure...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.