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Mostrando entradas de enero, 2008

Sorbete de cava a la menta

Una sugerente y refrescante bebida con cava, ideal para romper sabores, cuyo colorido, de un verde intenso, como la linfa de los marcianos verdes, o la sangre de los malos en Flash Gordon, dejará a más de uno descolocado. Pruébala, te gustará. Ingredientes: 1 botella de cava. 2 limones grandes. 500 gramos de azúcar. 1/2 vaso de licor de menta. 1 puñado de hojas de menta. Agua. Elaboración: En un cazo poner el azúcar, cubrirlo de agua y añadirle la ralladura de un limón y las hojas de menta. Ponerlo al fuego suave y hacer un jarabe o almíbar ligero: una vez disuelto el azúcar, remover de vez en cuando hasta que hierva. Dejarlo hervir un minuto, retirar y enfriar. En un vaso, mezclar el zumo de los dos limones con el licor de menta, enfriar y reservar. En un bol amplio, verter el almíbar, el zumo con el licor y el cava, todo muy frío. Mezclar bien y añadirle hielo picado. Servir muy frío en copas de cava altas.

Un pensamiento de Manfred Hausmann

Mis queridos amigos, muy buenos días y bienvenidos a este venerdino (sigo sin aclararme si es venerdino, vendredino o viernesino), que no venéreo, espacio. La frase-cita de hoy nos la trae un personaje llamado Manfred Hausmann, que no sé muy bien a qué se dedicaba ni en qué época histórica vivió. Se admiten, pues, anotaciones al respecto. Y su pensamiento nos habla de las verdaderas capacidades del ser humano, aquellas que nos hacen permanecer despiertos y disfrutar de lo que nos rodea, incluso (y esto lo añado yo, pues estoy convencido de ello) cuando a la mayor parte de la gente que nos rodea le parece todo lo contrario (el caso extremo es el santo Job). Pero tener abiertos los ojos y los oídos, en la cabeza y en el intelecto, pero sobre todo en el corazón, es lo que nos permite, luego, asombrarnos de lo que vemos y oímos. Y responder con amor. Pero escuchemos directamente a meister Hausmann: «Quien es capaz de asombrarse y capaz de amar pertenece al grupo de personas felices de es

Un pensamiento de Albert Camus

Mis queridos amigos, muy buenos días y bienvenidos a este espacio, como cada viernes. El Pensamiento o frase-cita de hoy nos lo trae el existencialismo francés, concretamente Albert Camus. Cuando me explicaron el existencialismo en literatura –hago este inciso para que mis doctoras en Literatura me comprendan: igual fue que estaba mal explicado, aunque lo dudo, pues mi profesor era muy bueno, seguramente es que yo no hice mucho caso y me enteré de menos de la mitad y no bien– yo pensaba que era casi un movimiento de pose literaria que se dedicaba a negar la existencia o, mejor, cualquier viso de trascendencia y magnitud amplificadora de la existencia humana, imbuidos por una especie de nihilismo que no piensa que nada obsta (nihil obstat) sino que nada importa. Pero no, está claro que no es así. He ido descubriendo desde entonces un algo diferente en el pensamiento y la expresión de estos señores. «Cuando se ha visto una sola vez el resplandor de la dicha en el rostro de un ser queri

Los Estatutos del Hombre

El poeta brasileño Thiago de Mello (nada que ver, que yo sepa, con Anthony de Mello) escribió en abril de 1964 un poema titulado "Os Estatutos do Homem (Ato Institucional Permanente)", que dedicó a Carlos Heitor Cony. La versión que aquí presento es una traducción que yo mismo hice y que incluí en "Mi agenda2005" (San Pablo, Madrid). Se trata, o al menos a mí me lo parece, de una hermosa declaración de principios que ahora, comenzando un nuevo año, podríamos volver a tener como propósito, al menos en la voluntad. Artículo 1 Queda decretado que ahora vale la verdad. Ahora vale la vida, y con las manos dadas marcharemos todos por la vida verdadera. Artículo 2 Queda decretado que todos los días de la semana, hasta los martes más grises, tienen derecho a convertirse en mañanas de domingo. Artículo 3 Queda decretado que, a partir de este instante, habrá girasoles en todas las ventanas, que los girasoles tendrán derecho a abrirse dentro de la sombra; y que las ventana

Un pensamiento de Benedicto XVI

Mis queridos amigos, muy buenos días y bienvenidos de nuevo a este espacio lleno de no se sabe qué y vacío de no se sabe cuál. Ha comenzado el año y parece que todo sigue igual: a veces llueve, a veces no, a veces nos vemos, a veces no, a veces reímos, a veces no. ¿Recordáis un villancico popular galés que decía, en su tercera estrofa, «y si un año se va ahora, otro viene sin demora»? Pues eso, pues eso. El pensamiento de esta semana lo aporta nada más y nada menos que el doberman de la teología, el férreo y acorazado guardián de la fe, el alemán más duro (así le han llamado, nada invento). Ved por vosotros mismos su dureza, su fiereza, su dobermanidad: «El verdadero regalo de Navidad es portar alegría a los demás. No se trata de costosos regalos que nos quitan tiempo y dinero. Lo mejor es regalar una sonrisa, una pequeña ayuda, un simple gesto» (Benedicto XVI). Portar alegría a los demás. Sonreír, ayudar, hacer un simple gesto. Se me ocurren muchos. Desde la primera hora de la mañ

3 de enero

Un día como otro cualquiera, en el que hay personas que nacen y otras que mueren, en el que se firman acuerdos y se ganan o pierden batallas, en el que se hacen realidad por primera vez los deseos, ilusiones y esfuerzos de mucha gente, en el que, en definitiva, la vida continúa. Es «el día que nací yo», y en él no nacieron todas las flores, pero sí que debió de nacer alguna. Vamos, digo yo. 106 a.C. nace Marco Tulio Cicerón. 236 Muere el papa san Antero. 936 Comienza el pontificado del papa León VII. 1322 muere Felipe V , «el Largo», rey de Francia desde 1317 hasta el día de su fallecimiento. 1521 el papa León X excomulga a Martin Lutero. 1694 nace en Ovada (Italia) Pablo Danei, san Pablo de la Cruz, fundador de los Pasionistas. 1698 nace en Roma el poeta y dramaturgo Pietro Metastasio. 1706 muere el pintor Luca Giordano, también conocido como Lucas Jordán. 1749 se funda en Copenhague el periódico Berlingske Tidende, decano de la prensa mundial. 1777 George Washington derrota a