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Mostrando entradas de 2011

Un pensamiento de Henry Frédéric Amiel

Hola, corazones. Que ya está que esto se acaba y la suerte está echada, como la jalea en el acta (¿no era así?). Haced vuestros propósitos para el año que viene y pensad, siempre, siempre, que lo mejor está por venir, y que lo peor que nos va a ocurrir es lo mejor que nos ha pasado en este dosmilonce. Y por favor, dejémonos de felicitaciones recortadas. Que aquello tan cursi de feliz salida y mejor entrada es como desearle al otro que sea feliz sólo en el momento de traspasar la puerta, sea entrando o saliendo, de cualquier sitio. Vamos, que en tu casa no seas feliz, sino sólo cuando entras o sales; que en tu curro no seas feliz, sino sólo cuando entras o sales; que en el supermercado no seas feliz, sólo cuando entras o sales, y así en cada sitio que tenga puertas. ¿Y en el campo, al que no se le pueden poner puertas, no se puede ser ni feliz ni infeliz? Pues vaya un deseo, una felicitación recortada. No vale. Vamos a proponer hoy una frase-cita sin comentario, o con breve comentari

Un pensamiento de Manuel Mandianes

Hola, corazones. En plena vorágine de poinsetias, comidas, adornos, belenes (misterios: no pierdo demasiado tiempo en plagar la casa de pastores, ovejas, castillos herodianos o tradicionales figuras en hedionda pose), reintegros, brindis, obsequios y envoltorios, y aún con la sensación de que voy corriendo a todas partes y a ninguna llego a tiempo, a pesar de disfrutar de las tardes libres durante dos semanas, tengo que reconocer que la Navidad, que ya está aquí (en centros comerciales casi se acaba ya, que tienen que montar las rebajas, no vaya a ser que nos escapemos), me hace sentir bien. Creo, en el fondo, y lo digo con sinceridad y con mucha modestia, no me he perdido del todo en el envoltorio, y sigo sabiendo, saboreando, algo de la sustancia de la fiesta. Por eso la frase-cita de hoy, tomada del periódico del día, de un artículo de tribuna firmado por un antropólogo, un artículo que aún no he leído pero que leeré en cuanto encuentre un hueco. Frase-cita que casi no va a ser co

Un pensamiento de Lu Xun

Hola, corazones. En este tramo final del Adviento en que se nos habla de caminos, montes allanados y vientres preñados, de visitas y saludos, de esperanza, en definitiva, no quiero yo ser menos y saludo con gozo esperanzado una nueva etapa de mi vida. Nueva etapa que si bien en nada se diferencia del día de ayer, tiene como principio una sonrisa, materna, como hacía tiempo que no veía. Con ella, con la sonrisa en la retina, comienzo hoy, pues, una nueva andadura en la vida, o continúo mi andadura y mi camino, pero armado con la esperanza y escudado con la familia. Y de esperanza hablamos hoy también con nuestro frase-citólogo de hoy, un hombre llamado Lu Xun , del que no sabía nada hasta ahora mismo (y eso que su frase-cita ilustra el día de hoy en la excelsa Agenda San Pablo 2011 ). «La esperanza no es ni realidad ni quimera. Es como los caminos de la Tierra: sobre la Tierra no había caminos, han sido hechos por el número de transeúntes» (Lu Xun). Bueno, pues resulta que este bue

Un pensamiento de Felicité de Lamennais

Hola, corazones. Una semana pontifical, por los puentes lo digo, no por la cátedra, tiene como añadidura otro Pensamiento enlatado. Las dificultades del «ahora trabajo ahora no, ahora sí, ahora no, ahora estoy en casa, ahora estoy en la calle, ahora en la oficina, ahora ya ni sé dónde me ando», han provocado en mis horarios un pequeño caos. Vuelvo, pues, a ofreceros, en contra de mis principios, un producto menos fresco. Pero hagamos una pequeña defensa del producto enlatado o, por extensión, del envasado. Tomemos, como ejemplo, el cardo. Un cardo fresco da muchísimo trabajo, hay que limpiarlo y prepararlo, y eso lleva mucho tiempo, es un proceso costoso y mancha una barbaridad. El cardo congelado es una opción, pero a veces algún trozo sale algo más duro y fibroso y echa a perder el plato. El cardo envasado está listo, casi sólo hay que calentarlo, o prepararlo en diez minutos con unos taquitos de jamón y unos piñones, y está exquisito. Y total, como yo soy un cardo, mejor que esté b

Un pensamiento de Diego Saavedra Fajardo

Hola, corazones. Por segunda semana consecutiva llego algo tarde a mi cita de los viernes, y lo hago además con producto «enlatado», ya que no puedo por la mañana dedicarme a la fresca reflexión a la que acostumbro. Dos semanas ocupado en lo mismo, pero con distinto signo. Hoy el cansancio, que sigue existiendo, cede espacio a la esperanza. No en vano estamos en Adviento. Y aunque sigo tomando partes desagradables del pollo, vuelven también remotos aromas de pepitoria. Escribir productos enlatados puede favorecer, quizá, un razonamiento más pausado y lógico, una ilación de pensamientos más coherente y una exposición terminológica y conceptual más precisa. No sobre mi persona, ya que no soy así, primero, y escribir enlatados no significa hacerlo con tiempo, sino, igualmente, a matacaballo y con el portátil sobre las rodillas (que a la larga resulta harto incómodo). Así que ataco la frase-cita, tomada de Proverbia.net , y a ver qué pasa: «No está la felicidad en vivir, sino en saber v

Morir nos sienta fatal

Morir nos sienta fatal es el título de la de momento última obra de la periodista Mª Ángeles López Romero . Un libro que aborda desde diversas perspectivas un tema difícil del que siempre parecemos huir, o en palabras de la López , que eludimos «convencidos de que si no la nombramos conjuramos su presencia». Aunque no he leído el libro, y quizá tarde en leerlo, ya que no es este momento de mi vida el más adecuado para entrar en el tema, estoy convencido, mejor, sé fehacientemente que es un libro muy interesante, muy enriquecedor. No puede ser de otra manera. Ayer presentamos el libro. Y vino Belén Rueda , bellísima, pacientísima, exquisita. Todos los humanos somos iguales, y cuando llega alguien famoso a nuestro entorno nos hacemos babas por tener una foto con él/ella, y me incluyo. Ahí, en la manera en que ese alguien famoso responde al requerimiento constante de fotos y tonterías varias, es donde se ve la calidad humana de la persona famosa en cuestión, y desde luego Belén Rueda h

Un pensamiento de Antonio Gala

Hola, corazones. El otro día me preguntaba a mí mismo si existe algo peor que ir cuesta abajo y pisando el acelerador, y varios amigos me contestaron enseguida que sí, que todo es susceptible de empeorar, por ejemplo si el «abajo», el lugar de destino, está ardiendo (¡Dios mío, no me digas que me espera el infierno sin remisión!), o si además el piso está deslizante (me siento seguro, cantaba hace poco un futbolista en un anuncio, remedando el hit parade antañón, ¿antes de pegársela?). Menos mal que hubo quien me recordó que siempre han de mirarse las cosas sabiéndose en compañía de otros (que es la manera de mirar las cosas con optimismo). Ciertamente, compañía (incluso en la distancia, es decir, empatía, comunión, apoyo moral, comprensión...) y optimismo son dos ingredientes imprescindibles en este momento ososo de la vida. ¿Ososo? Sí. Dice una amiga de mi madre, y la cito muchas veces, porque me parece una metáfora muy real, que en esta vida uno se tiene que comer un pollo entero

Un pensamiento de Anatole France

Hola, corazones Hoy es uno de esos días. No, no voy a hablar de los efectos psicológicos de la andropausia precoz, ni de la influencia en el estado anímico de la presión atmosférica. Es otra cosa. Hoy es uno de esos días en los que los símbolos se imponen, y no siempre como resultado de una adhesión consciente y reflexiva. Hoy es día de mítines electorales. Esos encuentros en los que los candidatos dicen a la gente que les vote y a los que sólo acude la gente que les va a votar. Hasta ahí bien, pero es que es imposible abstraerse a la imparable e incesante reproducción de pancartas, musiquetas, banderines, retratos, impactantes e ingeniosas frases comunes de los políticos... Al final sólo consiguen que me domine una náusea incoercible (uso esta expresión con permiso de un muy querido amigo que tiene compuesta una maravillosa canción que trata, precisamente, el tema de la náusea), que me concentre en mis cositas y pase de todo. Luego el domingo me recupero y voto, pero eso ya es harina

Un pensamiento de san Agustín

Hola, corazones Yo tenía previsto, pensado al menos, escribir acerca de mi emoción al ver la tarjeta censal de mi sobrina, que estrena mayoría de edad (tengo más sobrinos mayores de edad, pero la de mi sobrina me ha puesto especialmente sensible), o del extraño comportamiento de la gente cuando llueve (¿os habéis dado cuenta de que la persona que más levanta el paraguas al cruzarse con otra es siempre la más bajita?), pero los jueves suelen traer circunstancias que tratocan todos los planes y todo acaba por sentarnos fatal. Ayer, la llamada telefónica de un amigo (para ser exactos, varias llamadas telefónicas de varios amigos) me llevó de mi casa al tanatorio, para acompañar a otro amigo y a toda su familia, pues su padre había fallecido esa misma tarde. Como fuera que de jovencito entré a formar parte, y nunca daré suficientes gracias por ello a Dios nuestro Señor, de un gran grupo de gente buena, conocía no sólo a mi amigo, a su mujer y a sus hijos, sino también a sus padres. Bellí

Un pensamiento de Benjamin Franklin

Hola, corazones Ayer tuve ocasión de comprobar el estado de la educación (mejor dicho, de la enseñanza) en este querido país nuestro conocido por el nombre de España. Madre e hijo charlaban en el autobús, de regreso a su casa (yo, al menos, iba de regreso a la mía tras la jornada esclavoral). A la pregunta de si tenían muchos deberes para el día siguiente, el chico contestó con cara de displicencia que poca cosa, pues sólo tenían un fácil examen de Cono sobre las Comunidades Autónomas (las mayúsculas, que no falten). Y empezó a decir que era un rollo porque no estaba muy seguro de las capitales: preguntó, por ejemplo, si la capital de Extremadura es Cáceres o Badajoz. Las dos son capitales, contestó solícita su madre, ¿o es que han cambiado ahora el sistema y os enseñan otra cosa para liaros? Siguió el niño hablando, sin aclararse muy bien acerca del concepto de «capital», de que las provincias de Galicia son La Coruña, Orense, Pontevedra y ¡Vigo!, pero la capital es Santiago de Compo

Un pensamiento de Confucio

Hola, corazones De natural quejicoso, nos hemos vuelto casi melifluos cuando de las circunstancias climáticas se trata. Las estaciones se comportan como deben y siempre hay alguien que sale diciendo que no recuerda una estación tan virulenta y tan diferente a las anteriores, y hemos llegado al punto de que cada mínima alteración de temperatura se convierte en noticia de primera página y apertura de informativo, amén de amenaza y confirmación de males mayores. Si hace calor en verano, porque hace tanto calor que hasta las chanclas nos pesan, las mismas chanclas que en las estribaciones de febrero ya tenemos fuera del armario con ánimo de enseñar las uñas de los pies al primer rayo de sol, como si fuéramos almendros anhelosos de mostrar su primera flor. Si hace frío, porque hace tanto frío que toda prenda es poca y echamos de menos la bufanda que regalamos porque ya no estaba de moda y el jersey que se nos quedó pequeño cuando pesábamos menos. Si llueve, porque precisamente ese día nos

Un pensamiento de Mª Ángeles López Romero

Hola, corazones Antes de comentar la frase-cita de hoy, que en realidad ni siquiera va a llevar comentario, sino merecido elogio a su creadora, no puedo menos que dedicarle dos o tres palabras al hilo de la actualidad. Que es un hilo que cose flojo, casi como uin hilván que luego hemos de reforzar con nuestra propia aguja para no perder el vuelo. No sé si me entiendo. Gadafi ha muerto. Contra el refrán que habla de reyes muertos y reyes puestos, y dado que este señor no era rey sino dictador cruel y estrafalario, yo prefiero recomendar a los otros dictadores que en el mundo quedan que vayan poniendo sus barbas a remojar (sus balbas a remohal, como dirían en algunas zonas proclives al lambdacismo). Y a ver si por fin dejamos de hacerle la rosca a los dictadores cuando nos conviene y a condenarlos cuando nos interesa. Que todo se sabe y al final se te ocupa el salón de nacionales cabreados. Unos señores con capucha negra y cerebro a juego han dicho que ya no van a matar más. Es una n

Un pensamiento de William Shakespeare

Hola, corazones Me dispongo a pasar un fin de semana familiar, muy familiar. No sé si llegaremos a sesenta, pero rondaremos la cifra en cualquier caso, los familiares que nos juntamos hoy, hasta el domingo, en un hotelito (no será tan “ito” si les cabemos) extremeño en el Monfragüe. Es una experiencia muy recomendable, esta de encontrarse en familia polimultinumerosa, ramificada hasta la saciedad (siempre que uso esta expresión de viene a la cabeza el juego de palabras de las tiras de Mafalda entre sociedad, suciedad y zoociedad). Uno aprende a reconocer fácilmente la igualdad en la diferencia y la diferencia en la igualdad. Algunas personas, cuando les cuento estas reuniones, me dicen que es un horroroso plan que nunca podrían hacer, ya que es fácil que en las familias haya alguna rencilla o alguna conversación bruscamente inacabada. Para otras personas, sin embargo («sin en cambio», como he oído decir un par de veces), la experiencia de una polimegarreunión es una gozada, una opor

Un pensamiento de Henry Moore

Hola, corazones No suelo acordarme de mis sueños, pero esta semana tengo un vago recuerdo que me ha dejado un sabor de boca algo acibarado. Dormía yo plácidamente (algo cuando menos anómalo) y soñaba que estaba ayudando a alguien a arreglar algo (no puedo ser más preciso, tampoco es que tenga ante mí la visualización fílmica del sueño) cuando el despertador comenzó a sonar. Entonces, en ese momento impreciso en el que todavía estás en el sueño pero ya no estás en él, dije al destinatario de mi ayuda: «Mañana te lo arreglo». Y a continuación, sin mirar atrás, me levanté de la cama y me dirigí con celeridad a poner la cafetera. Al principio (mientras desayunaba, me duchaba, me vestía…) me quedé así, tan pancho, pero luego, ya en el autobús, con el periódico en la mano, me dio por pensar en el pobrecillo al que dejé abandonado en mi vida onírica porque mi vida material me estaba reclamando con su estruendoso clamor. Y me llamé de todo, menos bonito. Sólo espero volver a conciliar el sueñ

Rana Gustavo ataca de nuevo

Rana Gustavo , el reportero más dicharachero de Barrio Sésamo , ha vuelto a hacer de las suyas con cámaras y micrófonos. Fue el pasado miércoles, en la entrega del III Premio La Brújula a Leticia de Leonardo por su obra La esfera de cristal de Murano . Una novela con muy buen aspecto, más desde que sé que recuerda a las historias de los Cinco , de Enyd Blyton , a los que siempre fui fiel (misterio y aventuras con un fondo amable), y desde que he conocido a la autora, ya que tiene una fuerza especial, una alegría arrolladora y unos ojos maravillosos y cautivadores. Así que rana Gustavo , ataviado con su corbata de Hermés (¿por qué no vamos a tener nuestra concesión a la frivolidad?), se puso delante de las cámaras y le hizo una pequeña entrevista a Leticia de Leonardo . El resultado puede verse aquí: O pinchando en los enlaces de: YouTube Blog San Pablo

Un pensamiento de John Henry Newman

Hola, corazones El tiempo es eso que de repente echas de menos cuando lo necesitas y dilapidas cuando parece que no lo necesitas (¿o eso era el dinero?). Me estoy haciendo un lío, pero fijaos la hora que es y yo sin manicura. Lamento ir siempre igual, me recuerdo a mí mismo al conejo del país de las maravillas que tan epatada dejó a la inconstante Alicia (ahora crezco, ahora empequeñezco). Así que ataco con la frase-cita, que tomo de nuevo de la excelsa Agenda San Pablo 2011 , concretamente para el día de hoy (y así no tengo ni que pensar): «Hay que tratar las cosas de este mundo de manera que nos recuerden que hay otro mundo más grande» (John Henry Newman). Este sabio hombre, cardenal de la Iglesia y escritor de profundo pensamiento y honda espiritualidad, dice cosas tan inteligentes como esta y las dice así, de manera sencilla y natural, como quien no quiere la cosa. No me extraña que haya gente que quiera ensalzarlo y otra gente que quiera cargarse su imagen, para no tener que en

Olvido

He jugado el juego de los cuerpos y he perdido casi siempre en el tanteo. No te extrañe entonces que defienda mi costado del ataque de tus dedos, ni que sea mi caricia una coraza, o se escondan besos y ojos tras de la careta. **** Teléfono callado, ausencia, noche en soledad. **** El camino se ha quedado despoblado de posadas. Silencio y baches, ya ni amapolas, ocupan la cuneta.

Un pensamiento de Johann Kasper Lavater

Hola, corazones Hoy de esos días en los que llego sin frase preparada, porque no me da la vida, y como ahora no puedo correr gracias a un interés excesivo de mis huesos por hacerse notar, pues acabo haciendo menos. He buscado, pues, frase-cita y me he encontrado con una de Cecilia Bohl de Faber que no me ha gustado mucho, porque no sabría muy bien qué comentar. Dice doña Ceci Fernán que «¡La felicidad! No existe palabra con más acepciones; cada uno la entiende a su manera». ¿Y qué hablo yo de esto? Así que he acudido a la genial Agenda San Pablo 2011 (ya a la venta las de 2012, corra a su librería favorita antes de que se agoten) y me he encontrado con un sabio lapidario: «Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir» (Johann Kasper Lavater). Ahí es nada lo que nos recomienda Juan Gaspar Aséater . Todo un programa de comportamiento para con los demás. Veamos. Lo primero que

Un pensamiento de Simone Weil

Hola, corazones Ayer, cuando me estaba aplicando hielo sobre mi maltrecha cadera, recibí no una, sino al menos seis llamadas de teléfono para comunicarme una mala noticia: el fallecimiento del padre de una familia numerosa muy querida (al menos he estado presente en las bodas de cinco de los nueve hermanos) para mí y para muchos de mis amigos. Mucho me ha pesado no tirar el hielo al fregadero y salir cojeando, ya que no corriendo, al tanatorio, pero la prudencia y el dolor físico me han podido. Mando, pues, desde aquí un beso a toda la familia y pido por todos una oración y un silencio lleno de fe. Claro, ya lo he dicho: el miércoles pasado me caí. Tropecé con un bordillo, con tan mala fortuna que debí de salir volando y giré sobre mí mismo hasta caer, con todo mi peso, incluidos esos kilos sobreros que se han enseñoreado de la plaza, sobre mi cadera derecha. Resultado: bursitis, inflamación, equimosis (qué tremendo suena un simple cardenal) y dolor, mucho dolor. Tratamiento: reposo

Un pensamiento de Blaise Pascal

Hola, corazones Ayer despotricaba con un compañero sobre la entrada escalonada. No es que deteste los pórticos con escalinatas de acceso, no, sino que me parece una tremenda estolidez, y una faena para los padres, esa moda de que los niños entren al colegio de manera escalonada, para evitar traumatismos, problemas y sufrimientos. Vamos, que yendo sólo una hora el primer día, dos el segundo, tres el tercero y así no vas a tener miedo al matón que te roba el bocadillo o a la fiera corrupia que muerde la pantorrilla. Sin embargo, bien que he disfrutado yo mi entrada escalonada al trabajo después de las vacaciones veraniegas: una semana de cuatro días, dos de ellos todavía con horario de verano, otra semana de cuatro días merced a un viernes festivo que me va a permitir un viajecito a las fiestas de mi ciudad natal… Claro que yo a esto no lo llamo entrada escalonada, que sigue pareciéndome una bobada, sino, más bien, prolongación de la sensación de disfrute vacacional. Y en esas ando. Y

Un pensamiento de san Gregorio Magno

Hola, corazones Concluyen las vacaciones, comienza de nuevo el curso escolar, laboral, la rutina familiar, etc., y vuelven con ello los topicazos sobre la depresión posvacacional y zarandangas semejantes. Con lo fácil que es asumir que cada tiempo tiene sus ocupaciones, que debemos ocuparnos más de vivir el momento con intensidad, que tenemos un mandato, el del amor, que incluye no sólo amar a los enemigos (si se puede amar a los enemigos, no será demasiado difícil amar a los jefes, ¿no?), sino también amarse a uno mismo. Y autodeprimirse con la chuminada esa del estrés posvacacional no es amor, sino autodestrucción. Duro vengo. O exigente. Quizá por influencia de los profundos y certeros pensamientos que uno encuentra en la excelsa Agenda San Pablo 2011 (ya a la venta la Agenda San Pablo 2012 ). Como muestra, ved qué pensamiento nos propone, merced a la selección del editor de las agendas, un pontífice santo como el que celebramos mañana mismo: «No cree verdaderamente sino q

Resumen de verano

Hola, corazones. El verano (las vacaciones de) se me están acabando y este es un buen momento, como otro cualquiera, para hacer un pequeño balance de lo ocurrido. Ha sido, suele serlo para mí, un verano eminentemente familiar, casero, tranquilo. Es lo que busco, en realidad. Desayunos, comidas y cenas (fuera o dentro, es decir, en casa o en bares o restaurantes) son siempre encuentros familiares más o menos amplios, en los que tres generaciones de Santos se juntan para hablar de sus asuntos delante de un sobao, unas rabas, unos bocartes o un bonito. Siendo familia superpoblada, se suceden, además, los cumpleaños, recordatorios de que la vida sigue para todos. Antiguamente, ¡qué tiempos! vivíamos todos juntos en la gran casona familiar. Ahora ya no es así: estamos en régimen de alquiler. Vivir durante casi un mes en un piso alquilado es una pequeña aventura. Hay que organizarse y colaborar para no sucumbir en el caos. Yo me he decantado, principalmente, por la cocina. Nada del

Un pensamiento de Chiara Lubich

Hola, corazones. Algo diferente flota en el ambiente. Oigo ya el rumor de las olas acariciando la arena, siento ya el frescor de la brisa envolviendo cuerpo, aspiro el olor de campo y de mar, percibo en mis papilas el sabor de los frutos marinos, vislumbro horizontes abiertos de intensos azules y verdes, me envuelve el sopor de las tardes, me invade la alegría del estío. ¿Qué sería de mí sin pasar unos días al año en Santander? ¡Me voy de vacaciones! Durante un tiempo estaré alejado de mis ocupaciones diarias y semanales, y no sé en qué medida afectará mi ocio a este blog. Probablemente no haya pensamientos hasta septiembre, pero sí que puede haber alguna que otra foto, algún comentario viajero, la reseña de algún libro. Quién sabe. Mientras tanto, despidámonos con una frase-cita amable: «La palabra siempre ha de apoyarse en el silencio, como una pintura sobre un fondo» (Chiara Lubich). Digo que es amable porque a mí la imagen de esta mujer, una dama italiana de sereno porte, me ha

Un pensamiento de Rabindranath Tagore

Hola, corazones. Madrid está sucio. Quien no lo crea, que se dé un paseo por las calles cercanas a San Bernardo, a la altura de la iglesia de Montserrat. Son calles que bien podrían llamarse San Orinmenegildo, Pisserrat, Pisñones, La Mea, Meorte, San Pismas, Piscuerdo, Plaza de las Conmeadoras, San Piscente Ferrer o Caca Cruz de Granmeado… Y no es sólo pis, también están los cercos de no se sabe qué cosas, los restos de botellones abandonados por los amables visitantes del barrio, los desperdicios basuriles que se caen de los cubos cuando estos son lanzados con premura al camión, los objetos inservibles que los mismos vecinos del barrio abandonan allí donde pueden, los kilómetros cuadrados de guano reseco abandonado por las infectas ratas colombiformes, o los cercos que marcan foso y territorialidad alrededor de los contenedores de vidrio, papel y envases que el Ayuntamiento tuvo a bien situar cerca de nuestras casas, ya que hasta nosotros no llegan los camiones que recogen cubos amar

Un pensamiento de Paul Claudel

Hola, corazones. Ando, en un adelanto vacacional, de viajes de fin de semana, algunos de ellos con alto interés cultural, como el que me ha llevado a visitar dos veces en menos de doce horas la catedral de León o este mismo, en que me dispongo a visitar una nueva edición de la exposición Las Edades del Hombre . Entre esto y Cisma , el libro que estoy leyendo estos días, una novela histórica llena de papas, obispos, cardenales, reyes príncipes, emperadores, herejes, cismáticos, etc., es como si no saliera de mi trabajo, enfrascado como estoy en él en temas de cultura, arte e historia de la Iglesia. Pero sí salgo, sí. Y bien que lo disfruto. Por eso, porque me voy dentro de un ratito, voy a acometer directamente la frase-cita que he seleccionado para hoy, que he tomado en esta ocasión del envío diario de Proverbia.net . Dice así: «El orden es el placer de la razón pero el desorden es la delicia de la imaginación» (Paul Claudel). Orden y caos, forma y no forma, aparecen en esta frase