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Mostrando entradas de febrero, 2008

Un pensamiento de Ernst Bloch

En estos tiempos que corren en el que las zanahorias cuestan lo que antes costaba llenar el depósito de gasolina y hacer esto último te sale como una habitación en un hotel de cuatro estrellas, y eso ya es que nadie sabe qué es lo que es; en estos tiempos en los que la hipoteca escala por tus entresijos bancarios devorando cuanto número se pone a su alcance; en estos tiempos en los que si hablas fuera del único pensamiento autorizado corres el riesgo de ser cuando menos abucheado, o ninguneado (eso me pasó a mí mismo, y a dos amigas, con un conocido cuando nos confesamos poco proclives al manteo a la derecha); en estos tiempos en los que si no cantas canciones de las que llevan sonando treinta años ininterrumpidamente, o no consideras excelsas las películas sobre la Guerra Civil inculto te verás; en estos tiempos (qué retórico te pones cuando empiezas con tus enumeraciones jaculatorias para no llegar a ningún lado) en los que el malo de la película es el que no puede entrar en su casa

Un pensamiento de Ramón Gómez de la Serna

Mis queridos amigos, muy buenos días. Yo pensaba, después de los últimos días, con la campaña electoral recién comenzada, debates arriba y abajo, sondeos para ver quién gana y quién pierde (siempre he pensado que los debates sirven para que el público comprenda posturas y programas, no para votar quién ha expresado mejor sus ideas, que por cierto tampoco deben ser absolutamente inamovibles, ¿no?), declaraciones de antiguos presidentes sobre las lágrimas que no derramaron, mutuas acusaciones de catastrofismo y amenazas de lobos devoradores de sumisos rebaños «humano-ovinos», con todo esto rezumbando aún en mis oídos, digo, pensaba dedicaros dos hermosas frase-citas que hablan del diálogo y de la escucha. Pero hete aquí que Proverbia.net me ha cambiado hoy mismo el tema. Así que las frases sobre el diálogo sólo os las transcribo, para que las meditéis solitos, que ya vais siendo mayorcitos, y yo me dedico al padre de la bobada inteligente. Estas son las frases con las que no os voy a tor

Un pensamiento de Benavente y otro de Ortega

Buenos días. Hoy es viernes, para algunos (espero que para pocos) resaca de san Valentín, el de los corazones de raso con ribete de encaje rosa, el de los tangas de caramelo, el de te digo que te quiero porque hoy es hoy, pero no más de 15 minutos, que luego hay fútbol. Ese san Valentín. Vuelvo: hoy es viernes, chispea sobre Madrid, y las casas, todas las casas, grandes o pequeñas, unifamiliares o colmenas, en régimen de alquiler o de propiedad, oficiales o particulares, todas se mojan por fuera. Por dentro, según y cómo sea su ocupante… En fin. Vaya un saludito, ¿no? Repito, pues: ¡¡Buenos días!! Hoy voy a proponer un doble ejercicio en el pensamiento semanal. Resulta que, siguiendo la temporalidad de la Agenda San Pablo 2008, hoy, 15 de febrero, me sale una frase-cita de Jacinto Benavente. Pero el otro día me llegó por Proverbia.net una frase-cita de Ortega que, según leí, me dije a mí mismo para mis adentros íntimos: esta se la casco el viernes. Como no me decido por una u otra,

«Quesada» de stracciatella

Esta es una sabrosa tarta que tiene una apariencia similar a la quesada, aunque en realidad no lo sea. De ahí el entrecomillado. La receta es de mi propia creación/experimentación (viva la modestia). Ingedientes: 3 huevos 7-10 cucharadas soperas de azúcar (depende lo dulce que os guste) 4 postres de stracciatella (pueden ser Danissimo de stracciatella, de Danone; también los hay en Simply-Alcampo: postres de stracciatella marca Auchan, que son más baratos) 1 cucharada sopera de Maizena Elaboración: Bate bien los huevos con el azúcar. Añade los 4 postres de stracciatella y mézclalo todo con una espátula de madera o de silicona. A continuación, añade la maizena y mezcla bien. Vierte la mezcla en un molde redondo (si es de silicona, bien; si es de otro material, tendrás que untarlo de mantequilla y un poco de pan rallado o ralladura fina de galleta). Mételo en el horno, que previamente habrás encendido a máxima potencia. Una vez metido, friega los cacharros que hayas manchado, y despu

Un pensamiento de Konrad Lorenz

Este año la Cuaresma cae tan pronto que coincide con una serie de recordatorios anuales que tienen su fecha en los primeros días del mes de febrero: la Campaña contra el hambre (la lucha solidaria contra el hambre en el mundo y por el desarrollo de los pueblos) y la Jornada mundial del enfermo (la concienciación, también solidaria, de que el dolor y la enfermedad nos llegan a todos, y que nos debemos la mutua ayuda) son dos de ellos. Y en relación con ellos saco a colación el pensamiento de hoy, que podéis encontrar también en Agenda 2008, San Pablo, Madrid, 11 de febrero. Ved acá: «Querer evitar cualquier encuentro con el dolor significa renunciar a una parte esencial de la vida humana» (Konrad Lorenz). Es curiosa la manía de Word de modificarle a uno lo que escribe: digo Konrad, así con ka, y resulta que me lo interpreta Honrad; vamos que de Conrado Lorenzo pasamos a Honrad a Lorenzo, o a Honrad, Lorenzo, que suena muy laudatorio y tal. En fin. Bueno, no te vayas por Úbeda, macho.

Eliminar lo superfluo

Cuaresma. La temida cuaresma. Un tiempo en que se nos habla de renuncia, sacrificio, esfuerzo, austeridad. Un tiempo que comienza con un símbolo gris –la ceniza– que evoca la destrucción y la muerte, la caducidad de la vida. Un tiempo en que parece que está mal vista la alegría, la risa, el color, las flores (y eso que coincide con la primavera, ¡qué contradicción!). Incluso algunos todavía recordarán cuando, en Cuaresma y Semana Santa, no era posible acudir al cine o a espectáculos públicos. Un tiempo en que la Iglesia parece empeñada más que nunca en decir “No” a todo: al placer, a la diversión, al buen yantar, a la simple alegría de vivir. En los últimos años, a pesar de los cambios habidos en la sociedad, esta tendencia no parece haber cambiado: la gente sigue asociando la cuaresma al “No”. La diferencia estriba en que ahora, en vez de acatar sumisos esa larga lista de prohibiciones –cada vez más difíciles de comprender, por otro lado–, simplemente decimos: “Paso. Yo, desde luego,

Fotomensajes

Fotografías: AG/Vives, CMB

Sobre peatones y conductores

Ha tenido mucha repercusión en los últimos días la noticia de que España es el país de la Comunidad Europea con mayor índice de atropellos mortales. Y Madrid, una de las ciudades más peligrosas para el peatón. Y claro, las autoridades se han puesto a pensar y han dado con la solución mágica: primero, advertir al peatón en los pasos de cebra de lo peligroso que es cruzar y de la cantidad de muertos que ha habido en ese paso de cebra (algo parecido hacen ya con los “paneles informativos” en la carretera, cuando te cuentan cuántos muertos hubo en carretera el año anterior por las mismas fechas), y después, multar al peatón con noventa euros si es sorprendido infraganti cruzando la calzada por un sitio indebido. La cuestión es compleja, porque, para empezar, las informaciones casi no hacen referencia a que la mayor parte de los atropellos son causados por los conductores, no por los peatones. Sinceramente, creo que el mayor problema radica en el egoísmo de la gente, que piensa más en sí mi

Un pensamiento de Raimon Panikkar

Aunque estamos ya sumergidos en la vorágine del carnaval, y los telediarios están llenos de señoritas en bikinis de strass arrastrando una pesadísima estructura de plumas y lentejuelas, o de actores vestidos de Carlos IV, y los colegios y guarderías se pueblan de princesas, elfos, supermanes y futbolistas (vaya un disfraz más chorras este último: ¿para qué quiere nadie peinarse raro, llenarse de pendientes, cadenas, collares, anillos y tatoos, vestir ropa cara superhortera y decir solamente cosas como bueno, ¿no?, ha sido un partido interesante porque ha sido muy interesante, bueno, ¿no?); aunque estemos en carnaval, repito, no voy a entrar por este terreno. Y tampoco por el de las elecciones, aunque, bien mirado, quién sabe si a los candidatos y a muchos de los electores no les/nos vendría bien aplicarnos el siguiente consejo (puede verse en Agenda 2008, San Pablo, Madrid, 1 de febrero): «Una verdadera conversación no es una repetición de un trozo de vida, sino algo inédito. Por eso