Aunque estamos ya sumergidos en la vorágine del carnaval, y los telediarios están llenos de señoritas en bikinis de strass arrastrando una pesadísima estructura de plumas y lentejuelas, o de actores vestidos de Carlos IV, y los colegios y guarderías se pueblan de princesas, elfos, supermanes y futbolistas (vaya un disfraz más chorras este último: ¿para qué quiere nadie peinarse raro, llenarse de pendientes, cadenas, collares, anillos y tatoos, vestir ropa cara superhortera y decir solamente cosas como bueno, ¿no?, ha sido un partido interesante porque ha sido muy interesante, bueno, ¿no?); aunque estemos en carnaval, repito, no voy a entrar por este terreno. Y tampoco por el de las elecciones, aunque, bien mirado, quién sabe si a los candidatos y a muchos de los electores no les/nos vendría bien aplicarnos el siguiente consejo (puede verse en Agenda 2008, San Pablo, Madrid, 1 de febrero): «Una verdadera conversación no es una repetición de un trozo de vida, sino algo inédito. Por eso v...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.