Ir al contenido principal

El Louvre, el Museo Nacional de Escultura, Eugenio D'Ors y El Norte de Castilla

Leo en El Norte de Castilla que se ha inaugurado hace unos días, en el Museo del Louvre de París, la exposición «Esculpir el color», que reúne 23 obras maestras cedidas por el Museo Nacional de Escultura de Valladolid que ilustran a la perfección el esplendor del Barroco español del siglo XVII.

El Museo Nacional de Escultura de Valladolid fue instituido como tal el 1 de mayo de 1933, pero antes ya existía como Museo Provincial de Bellas Artes de Valladolid.

En 1928 ese museo fue visitado por Eugenio D'Ors, que iba a dictar en París, precisamente en el Louvre, una conferencia sobre el Museo de Valladolid. En una entrevista realizada por Emilio Cerrillo, redactor del diario vallisoletano, confesaba lo siguiente:

«Lo que ya he hecho con el Museo del Prado y con Goya, empiezo ahora a realizarlo en relación con el Museo de Valladolid. En unión de otros profesores franceses y de otros países, ocuparé este año en la escuela del Louvre una cátedra destinada a preparar un curso general de museografía. Me propusieron hablar del Museo del Prado y he preferido hacerlo del de Valladolid, que representa un conjunto más especial y que suscita problemas más nuevos. Me ha llevado a ocuparme de ello el interés que me merecen las esculturas policromadas, las cuales, desde el punto de vista estético, puede decirse que representan una continuación de mi estudio sobre Goya».

 


[Otro día contaré qué parentesco me une al periodista de El Norte de Castilla Emilio Cerrillo]

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un pensamiento de Aristóteles

Buenos días, queridos amigos. No tengo hoy demasiadas ganas de pensar, espero que sepáis perdonarme. Así que me he enganchado al envío diario de Proverbia.net y he agarrado la primera frase que he visto, que responde a la categoría de «sueños» (un día hablaremos de cómo en Proverbia.net clasifican las frases según temas y categorías de una forma que a veces me resulta aleatoria: «Dios te lo pague», un suponer, lo clasificarían en «Dios», lógicamente, pero tampoco sería nada raro que apareciera en «paga», «sueldo», o «retribución»). Y aunque la frase-cita no habla más que de un tipo de sueños, y yo estoy ahora más cerca de las pesadillas o del insomnio que del onírico placer o de la eternidad de la ensoñación, he apuntado la frase, a ver qué sacamos de ella. «Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo» (Aristóteles). Ya digo que no tengo muchas ganas de pensar. Y para quien no desea p...

Un poema de José Luis Martín Descalzo

Queridos Gracias por vuestras oraciones, por vuestra empatía, por vuestras llamadas y por vuestro silencio. Gracias por vuestra cercanía, incluso en la ausencia. Seguid, por favor, aguntándome, sosteniéndome con vuestro cariño como estáis haciendo. No tengo ganas de poner frase-citas, ni de hacer comentarios, ni de nada. Sólo quiero, ¡necesito!, creer que sigo creyendo lo que creo, creer que es cierto lo que dice José Luis Martín Descalzo : « Y entonces vio la luz. La luz que entraba por todas las ventanas de su vida. Vio que el dolor precipitó la huida y entendió que la muerte ya no estaba.   Morir sólo es morir. Morir se acaba. Morir es una hoguera fugitiva. Es cruzar una puerta a la deriva y encontrar lo que tanto se buscaba. Acabar de llorar y hacer preguntas; ver al Amor sin enigmas ni espejos; descansar de vivir en la ternura; tener la paz, la luz, la casa juntas y hallar, dejando los dolores lejos, la Noche-luz tras tanta noche oscu...

Si amas a Dios, de Amado Nervo

Este es uno de los más hermosos poemas en prosa de Amado Nervo; pertenece a su obra Plenitud. Si amas a Dios, en ninguna parte has de sentirte extranjero, porque Él estará en todas las regiones, en lo mas dulce de todos los paisajes, en el limite indeciso de todos lo horizontes. Si amas a Dios, en ninguna parte estarás triste, porque, a pesar de la diaria tragedia Él llena de jubilo el Universo. Si amas a Dios, no tendrás miedo de nada ni de nadie, porque nada puedes perder y todas las fuerzas del cosmos, serían impotentes para quitarte tu heredad. Si amas a Dios, ya tienes alta ocupación para todos los instantes, porque no habrá acto que no ejecutes en su nombre, ni el mas humilde ni el mas elevado. Si amas a Dios, ya no querrás investigar los enigmas, porque lo llevas a Él, que es la clave y resolución de todos. Si amas a Dios, ya no podrás establecer con angustia una diferencia entre la vida y la muerte, porque en Él estás y Él permanece incólume a través de todos los cambios.