Hola, corazones. No sé por qué ni por qué no, pero desde que me he levantado esta madrugada antes de que los últimos botelloneros de la calle hubieran desaparecido ya me están llorando los ojos. Y me esperan hoy siete horas de intensa actividad pegado a la pantalla. Así que habéis de perdonarme mi brevedad, y sobre todo los errores y erratas que encontréis, que posiblemente habrá, porque siempre los hay. Yo quería hablar esta mañana de cosas como los monos bonobos, la profesión más feliz del mundo y la (o las) más denostadas en España (sacerdotes, militares y periodistas, ¿a alguien le sorprende?), la insumisión impositiva de algunos caraduras, la impresentabilidad de ciertos personajes públicos, el sexismo y el género en el lenguaje, incluso de las Fallas, pero no puedo, y mira que lo siento, pero me lloran los ojos. Pensaba, incluso, tomar una frase-cita de la impresionantemente maravillosa Agenda San Pablo 2012 , concretamente la del día de hoy («Un hombre nunca debe avergonzarse po...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.