Una de las actividades a las que me dediqué este verano fue a escribir algunos trabajos que tenía más o menos pendientes o desarrollar sobre el papel (léase teclado/pantalla) ideas que hacía tiempo que me rondaban la cabeza. Entre estos trabajos, preparé unas letanías de los santos, pues ya llevaba yo tiempo comentando en el coro, por ejemplo, que las letanías que cantábamos me parecían una selección un tanto aleatoria de nombres. Esto que viene a continuación es el fruto de ese trabajo: unas largas, larguísimas letanías de los santos. Obviamente, no están hechas para ser recitadas enteras, sino para que cada cual, según sus necesidades, intereses, devociones particulares, etc., elija aquellos campos que prefiera. De ahí que haya puesto muchas categorías, con una media de cuatro nombres por cada una, para que sea fácil añadir, cambiar, suprimir, adaptar... El texto entre corchetes, además, puede suprimirse. He intentado, en la medida de lo posible, que haya santos de ambos sexo...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.