miércoles, 23 de enero de 2008

Sorbete de cava a la menta

Una sugerente y refrescante bebida con cava, ideal para romper sabores, cuyo colorido, de un verde intenso, como la linfa de los marcianos verdes, o la sangre de los malos en Flash Gordon, dejará a más de uno descolocado. Pruébala, te gustará.

Ingredientes:

1 botella de cava.
2 limones grandes.
500 gramos de azúcar.
1/2 vaso de licor de menta.
1 puñado de hojas de menta.
Agua.

Elaboración:

En un cazo poner el azúcar, cubrirlo de agua y añadirle la ralladura de un limón y las hojas de menta. Ponerlo al fuego suave y hacer un jarabe o almíbar ligero: una vez disuelto el azúcar, remover de vez en cuando hasta que hierva. Dejarlo hervir un minuto, retirar y enfriar.
En un vaso, mezclar el zumo de los dos limones con el licor de menta, enfriar y reservar.
En un bol amplio, verter el almíbar, el zumo con el licor y el cava, todo muy frío. Mezclar bien y añadirle hielo picado.
Servir muy frío en copas de cava altas.

viernes, 18 de enero de 2008

Un pensamiento de Manfred Hausmann

Mis queridos amigos, muy buenos días y bienvenidos a este venerdino (sigo sin aclararme si es venerdino, vendredino o viernesino), que no venéreo, espacio.

La frase-cita de hoy nos la trae un personaje llamado Manfred Hausmann, que no sé muy bien a qué se dedicaba ni en qué época histórica vivió. Se admiten, pues, anotaciones al respecto. Y su pensamiento nos habla de las verdaderas capacidades del ser humano, aquellas que nos hacen permanecer despiertos y disfrutar de lo que nos rodea, incluso (y esto lo añado yo, pues estoy convencido de ello) cuando a la mayor parte de la gente que nos rodea le parece todo lo contrario (el caso extremo es el santo Job). Pero tener abiertos los ojos y los oídos, en la cabeza y en el intelecto, pero sobre todo en el corazón, es lo que nos permite, luego, asombrarnos de lo que vemos y oímos. Y responder con amor. Pero escuchemos directamente a meister Hausmann:

«Quien es capaz de asombrarse y capaz de amar pertenece al grupo de personas felices de esta tierra» (Manfred Hausmann).

¿Estamos o no estamos de acuerdo con meister Hausmann? En principio, yo diría que sí, ¿no? Veamos: si uno es capaz de asombrarse, es decir, de que lo que ve y oye le sorprenda, no le deje indiferente, sino le provoque una reacción, le incite a moverse, a responder, a obrar en consecuencia, es síntoma, cuando menos, de que está vivo. Y fijémonos que dice asombrarse, verbo que incluye, en un magnánimo abrazo, tanto a el extremo de la maravilla (quien es capaz de maravillarse…) como al opuesto del horror (quien es capaz de horrorizarse…). Pero de momento esto significa solamente estar vivo. Es decir, el asombro ante las cosas, aun siendo importante, no lo es todo. Porque el asombro exige una reacción, una moción, una respuesta. Ante el hecho motivo de asombro, caben muchas reacciones. Pero, siguiendo a meister Hausmann, sólo una de ellas conduce a la felicidad: la reacción motivada por el amor. Y no hablamos del amor melifluo, del amor erótico, del amor romántico, sino del amor de verdad. Un amor que está lleno de sentimiento de fraternidad, de solidaridad, de respeto, de reverencia, de compasión, de generosidad. Un amor que se tiene porque se da. Y se da cuando algo o alguien te mueve a darlo. Y te mueve a darlo porque mantienes despierta tu capacidad de asombro. Quizá estoy cogiendo por los pelos la frase-cita de meister Hausmann, pero aun así, estoy convencido de lo que digo, tomado de Hausmann: quien es capaz de asombrarse y es capaz de amar, es feliz.
Lo que no me gusta tanto de la frase-cita es el uso de la palabra grupo, o mejor de la expresión «grupo de los felices». Tiene resonancias excluyentes, exclusivistas, que no me resultan agradables. ¿Quiénes somos los que nos asombramos y amamos (si es que en verdad nos asombramos y amamos, y no estamos viviendo en un espejismo imaginario o en un cuento de hadas sin hechiceros perversos, que esa es otra de la que mejor no hablo porque me pierdo) para arrogarnos el derecho de constituirnos en grupo, y encima de grupo de felices, como significando que los demás no son felices? Seguramente no lo son, vale, aunque crean serlo, pero, ¿nos da eso derecho a decir “nosotros somos felices y vosotros no”, que es casi lo que se colige de esa expresión «grupo de los felices»? Yo diría que no francamente. Dejo abierta la puerta para escuchar mejor vuestras respuestas…

lunes, 14 de enero de 2008

Mi pequeño homenaje a Ángel González

Pétalo a pétalo, memorizó la rosa.
Pensó tanto en la rosa,
la aspiró tantas veces en su ensueño,
que cuando vio una rosa
verdadera
le dijo
desdeñoso,
volviéndole la espalda:
«Mentirosa».

(Ángel González)


Descanse en paz.

viernes, 11 de enero de 2008

Un pensamiento de Albert Camus

Mis queridos amigos, muy buenos días y bienvenidos a este espacio, como cada viernes.

El Pensamiento o frase-cita de hoy nos lo trae el existencialismo francés, concretamente Albert Camus. Cuando me explicaron el existencialismo en literatura –hago este inciso para que mis doctoras en Literatura me comprendan: igual fue que estaba mal explicado, aunque lo dudo, pues mi profesor era muy bueno, seguramente es que yo no hice mucho caso y me enteré de menos de la mitad y no bien– yo pensaba que era casi un movimiento de pose literaria que se dedicaba a negar la existencia o, mejor, cualquier viso de trascendencia y magnitud amplificadora de la existencia humana, imbuidos por una especie de nihilismo que no piensa que nada obsta (nihil obstat) sino que nada importa. Pero no, está claro que no es así. He ido descubriendo desde entonces un algo diferente en el pensamiento y la expresión de estos señores.

«Cuando se ha visto una sola vez el resplandor de la dicha en el rostro de un ser querido, uno sabe que para el hombre no puede haber otra vocación que la de suscitar esta luz en los rostros que le rodean» (Albert Camus).

El resplandor de la dicha en el rostro de un ser querido. La sonrisa de un bebé, la alegría con que una pareja anuncia a su familia y a sus amigos su compromiso, la alegría de ser padres, el reencuentro inesperado, la ilusión de ver de nuevo las fotos de antaño, la felicidad secreta de saber que se ha hecho el bien en cualquier caso, la ilusión de recibir un regalo por sorpresa, la sonrisa que se escapa al evocar un recuerdo entrañable, el encanto de escuchar de nuevo alguna de las palabras mágicas: gracias, por favor, encantado, te quiero…; tantas y tantas cosas, pequeñas y grandes, ordinarias y extraordinarias que hacen (o deberían hacer) que resplandezca la dicha en nuestros rostros… Y, a pesar de todo, cuán difícil nos resulta admitir que por encima de otras consideraciones, de otros compromisos, de otras vocaciones, por importantes que sean, está, siempre, la vocación que nos recuerda Camus: suscitar esa luz, la que provoca la auténtica felicidad, en los rostros que nos rodean. Ojalá nuestros rostros transfiguraran más veces, ojala nuestros actos, nuestras palabras, nuestras actitudes, fueran generadoras de luz, de esa luz interna que sale a la calle a través del rostro de las personas felices.

miércoles, 9 de enero de 2008

Los Estatutos del Hombre

El poeta brasileño Thiago de Mello (nada que ver, que yo sepa, con Anthony de Mello) escribió en abril de 1964 un poema titulado "Os Estatutos do Homem (Ato Institucional Permanente)", que dedicó a Carlos Heitor Cony. La versión que aquí presento es una traducción que yo mismo hice y que incluí en "Mi agenda2005" (San Pablo, Madrid). Se trata, o al menos a mí me lo parece, de una hermosa declaración de principios que ahora, comenzando un nuevo año, podríamos volver a tener como propósito, al menos en la voluntad.

Artículo 1
Queda decretado que ahora vale la verdad.
Ahora vale la vida,
y con las manos dadas
marcharemos todos por la vida verdadera.

Artículo 2
Queda decretado que todos los días de la semana,
hasta los martes más grises,
tienen derecho a convertirse en mañanas de domingo.

Artículo 3
Queda decretado que, a partir de este instante,
habrá girasoles en todas las ventanas,
que los girasoles tendrán derecho
a abrirse dentro de la sombra;
y que las ventanas deben permanecer, el día entero,
abiertas hacia el verde donde crece la esperanza.

Artículo 4
Queda decretado que el hombre
no precisará nunca más
dudar del hombre.
Que el hombre confiará en el hombre
como la palmera confía en el viento,
como el viento confía en el aire,
como el aire confía en el campo azul del cielo.

Párrafo único
El hombre confiará en el hombre
como confía un niño en otro niño.

Artículo 5
Queda decretado que los hombres
están libres del yugo de la mentira.
Nunca más será preciso usar
la coraza del silencio
ni la armadura de las palabras.
El hombre se sentará a la mesa
con la mirada limpia
porque la verdad se servirá
antes de la sobremesa.

Artículo 6
Queda establecida, durante diez siglos,
la práctica soñada por el profeta Isaías,
y el lobo y el cordero pastarán juntos
y la comida de ambos tendrá el mismo gusto a aurora.

Artículo 7
Por decreto irrevocable queda establecido
el reinado permanente de la justicia y de la claridad,
y la alegría será una bandera generosa
para siempre desplegada en el alma del pueblo.

Artículo 8
Queda decretado que el mayor dolor
siempre ha sido y será siempre
no poder dar amor a quien se ama
y saber que es el agua
quien da a la planta el milagro de la flor.

Artículo 9
Queda permitido que el pan de cada día
tenga en el hombre la señal de su sudor.
Pero que sobre todo tenga
siempre el caliente sabor de la ternura.

Artículo 10
Queda permitido a cualquier persona,
a cualquier hora de su vida,
el uso del traje blanco.

Artículo 11
Queda decretado, por definición,
que el hombre es un animal que ama
y que por eso es bello,
mucho más bello que la estrella de la mañana.

Artículo 12
Decrétase que nada será obligado
ni prohibido,
todo será permitido,
incluso jugar con los rinocerontes
y pasear por las tardes
con una inmensa begonia en la solapa.

Párrafo único
Sólo una cosa queda prohibida:
amar sin amor.

Artículo 13
Queda decretado que el dinero
no podrá comprar nunca más
el sol de las mañanas venideras.
Expulsado del grande baúl del miedo,
el dinero se transformará en una espada fraternal
para defender el derecho de cantar
y la fiesta del día que llega.

Artículo final
Queda prohibido el uso de la palabra libertad,
la cual será suprimida de los diccionarios
y del pantano engañoso de las bocas.
A partir de este instante
la libertad será algo vivo y transparente
como un fuego o un río,
y su morada será siempre
el corazón del hombre.

viernes, 4 de enero de 2008

Un pensamiento de Benedicto XVI

Mis queridos amigos, muy buenos días y bienvenidos de nuevo a este espacio lleno de no se sabe qué y vacío de no se sabe cuál.

Ha comenzado el año y parece que todo sigue igual: a veces llueve, a veces no, a veces nos vemos, a veces no, a veces reímos, a veces no. ¿Recordáis un villancico popular galés que decía, en su tercera estrofa, «y si un año se va ahora, otro viene sin demora»? Pues eso, pues eso.

El pensamiento de esta semana lo aporta nada más y nada menos que el doberman de la teología, el férreo y acorazado guardián de la fe, el alemán más duro (así le han llamado, nada invento). Ved por vosotros mismos su dureza, su fiereza, su dobermanidad:

«El verdadero regalo de Navidad es portar alegría a los demás. No se trata de costosos regalos que nos quitan tiempo y dinero. Lo mejor es regalar una sonrisa, una pequeña ayuda, un simple gesto» (Benedicto XVI).

Portar alegría a los demás. Sonreír, ayudar, hacer un simple gesto. Se me ocurren muchos. Desde la primera hora de la mañana, cuando el despertador suena carracoso (o nos sale el locutor de turno metiéndonos caña con la ducha), hasta la hora del cierre de párpados. Incluso cuando el metro está sucio. Pero nada más agradable que la sonrisa de la chica que me vende el periódico en el kiosco a las puertas del metro, en la estación de Bilbao, junto al Comercial. Y nada más agradable que tener, como el papa, una serena sonrisa para conceder al otro, mejor, para regalársela. Que sea este papal propósito el que nos guíe nuestros deseos de mejora y cambio durante todo el 2008 que estrenamos estos días. Y si además de sonreír, ponemos música en nuestras vidas, mejor aún.
Ya lo decía Betty Missiego, que si todo el mundo tuviera una canción…

jueves, 3 de enero de 2008

3 de enero

Un día como otro cualquiera, en el que hay personas que nacen y otras que mueren, en el que se firman acuerdos y se ganan o pierden batallas, en el que se hacen realidad por primera vez los deseos, ilusiones y esfuerzos de mucha gente, en el que, en definitiva, la vida continúa. Es «el día que nací yo», y en él no nacieron todas las flores, pero sí que debió de nacer alguna. Vamos, digo yo.

106 a.C. nace Marco Tulio Cicerón.
236 Muere el papa san Antero.
936 Comienza el pontificado del papa León VII.
1322 muere Felipe V, «el Largo», rey de Francia desde 1317 hasta el día de su fallecimiento.
1521 el papa León X excomulga a Martin Lutero.
1694 nace en Ovada (Italia) Pablo Danei, san Pablo de la Cruz, fundador de los Pasionistas.
1698 nace en Roma el poeta y dramaturgo Pietro Metastasio.
1706 muere el pintor Luca Giordano, también conocido como Lucas Jordán.
1749 se funda en Copenhague el periódico Berlingske Tidende, decano de la prensa mundial.
1777 George Washington derrota a los británicos en la batalla de Princeton.
1795 Rusia y Austria firman un tratado por el que se reparten Polonia.
1831 se inaugura en Sevilla la Escuela de Tauromaquia.
1833 Inglaterra invade las islas Malvinas.
1840 nace en Tremelo (Bélgica) Josef de Veuster, el beato Damián de Molokai.
1843 se estrenó en París la ópera Don Paquale, de Gaetano Donizetti.
1865 Kamehameha II, rey de Hawai, decreta el aislamiento de los leprosos en la isla de Molokai.
1870 nace en Almenara (Castellón) Genoveva Torres Morales, santa Genoveva, fundadora de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Santos Ángeles (Angélicas).
1874 el general Pavía disuelve las Cortes Constituyentes de la I República Española.
1875 fallece el enciclopedista Pierre Athanase Larousse.
1876 nace Wilhelm Pieck, cofundador del Partido Comunista alemán junto con Rosa Luxemburgo y Karl Liebnecht.
1892 nace J. R. R. Tolkien.
1897 nace la actriz de cine Pola Negri.
1898 nace en Nueva York la actriz de cine Marion Jones.
1905 nace el actor estadounidense Ray Milland.
1920 muere Benito Pérez Galdós. Ese mismo día nace el cantante Renato Carosone.
1924 el arqueólogo Howard Carter descubre el sarcófago de Tutankamon.
1925 Benito Mussolini da comienzo a veinte años de dictadura fascista poniendo fuera de la ley a los partidos de la oposición.
1929 nace el director de cine Sergio Leone.
1936 los aviadores franceses Saint-Exupéry y Prevost fracasan en su intento de realizar el vuelo París-Saigón al quedar destruido su avión en un aterrizaje forzoso en El Cairo.
1942 Chang Kai Chek es nombrado comandante en jefe de las fuerzas aliadas en China durante la Guerra chino-japonesa.
1945 la ofensiva alemana de las Ardenas fracasa en la ciudad belga de Bastogne.
1952 nace Esperanza Aguirre, exministra de Cultura, expresidenta del Senado, actual presidenta de la Comunidad de Madrid.
1953 se estrena en París de Esperando a Godot, del dramaturgo irlandés Samuel Becket.
1956 nace el actor Mel Gibson.
1959 Alaska se convierte en el estado nº 49 de Estados Unidos.
1961 Estados Unidos rompe relaciones diplomáticas con Cuba.
1975 fallece el doctor Kiusaky Ogino.
1981 se crea en París la Academia Europea de Ciencias, Letras y Artes, con Laín Entralgo, Sopeña y Mayor Zaragoza como miembros fundadores.
1990 el general Noriega se entrega al ejército de Estados Unidos y abandona Panamá rumbo a Miami.
1993 se firma el acuerdo Start-II, firmado por Bush y Yeltsin.
1999 la NASA lanza al espacio la sonda Mars Plar Lander con destino a Marte.
2000 se despide la tira cómica de Charlie Brown, publicada durante cincuenta años en tres mil diarios de setenta y cinco países.