¡Madre mía! Te puede cambiar la vida en medio minuto, qué digo en medio minuto, en una milésima de segundo, y quedarte de repente sin saber de dónde te viene el aire. Yo tenía previsto hablar del escándalo, de la actitud o el comportamiento escandaloso, de esa manera de hacer las cosas que puede ofender y ofende, que puede deseducar y deseduca, que puede tumbar y a veces tumba las más firmes convicciones. «Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños…, sería preferible... que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar». Tela. La de ocasiones en que me he librado de semejante castigo no por no escandalizar, sino porque nadie se ha atrevido a aplicarme ese castigo… Pero voy a aparcar el tema del escándalo, porque la actualidad, una actualidad cercana y privada, me ha cambiado la vida. A través del guachap, esa denostada herramienta, y en un mensaje de grupo, de esos grupos que yo mismo a veces ataco con mi habitual desmesura, me ha llegado el...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.