Buenos días Pereza, galbana, desidia, desgana, vagancia, gandulería, holgazanería, negligencia, dejadez, apatía… Astenia primaveral, inactividad estival, depresión posvacacional, taciturnia otoñal, congelación invernal, desolación estepeña, soledad desértica, desmotivación laboral, cansancio de vida, difuminación del horizonte… ¿Siento todo eso? ¡No, por Dios! Estaría muerto, y seguramente no disfrutando de la gloria del Padre. Son más bien sensaciones que van y vienen, que adoptamos o nos adoptan en ocasiones, que nos hacen decir cosas como ya no puedo más, me quiero ir, qué hago yo aquí, qué manera de tirar el tiempo, yo debería estar en otro lado, no aguanto más… Cosas que a todos nos han pasado y que todos hemos dicho alguna vez. En momentos en los que hemos perdido, o se nos ha ocultado a los ojos del corazón, la esperanza. Por eso la frase-cita de la escritora americana Pearl S. Buck me viene de perlas, jaja: «Comer pan sin esperanza es igual que morir...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.