miércoles, 28 de abril de 2010

Mal amor

Esto no es precisamente nuevo, pero creo que ya va siendo hora de colgarlo en el blog. Dos de los poemas, «Rojo pasión» y «Masturbación», se publicaron en el libro El aspersor. Suministro de ideas de Música es tres, que se presentó el 24 de junio de 2004 en Lavapiés; previamente habían sido emitidos con mi voz en enero de ese mismo año, en el espacio radiofónico de igual nombre, en Radio 3/RNE. Obviamente, lo que sigue fue escrito antes de esa fecha, concretamente en 2003 (total, hace nada, vamos).

***

TRISTEZA

Atraviesa mi frente
un nubarrón gris y opaco,
cargado de agua,
amenazando llorar
sobre mis ojos.

Traspasa mi oído
el rasgar desafinado
de las cuerdas de un cello,
atronador estruendo
en mi vacío.

¿Invades mi tristeza
para hacerla dolor
de puro triste?


VÉRTIGO

Me has abierto al vacío
asomado
a la boca de mi estómago,
abismo infinito.


ROJO PASIÓN

Dices que un cilicio
aprisiona mi mente.
Pero son las espinas
de mis rosas lo que ves.
Y la sangre que brota
es quien tiñe los pétalos.


ABRAZO

Pasan los segundos,
presurosos,
por la tarde
del reloj.

Pasan los minutos,
afanados
en sus cosas,
sin mirar
atrás.

Hasta las horas
pasan.

Pero el tiempo
se detiene,
fundido
entre tú yo,
cuando me abrazas.


MIEDO

A veces creo que al mirarme
fundes,
casi en un minuto,
la coraza
donde vivo.

Si no retiro la vista
a tiempo,
temo que puedas,
un día,
penetrar mi alma.

Y no sé lo que verías.


EMBRUJO

Un extraño maleficio
me mantiene atado a ti
en cada pensamiento,
en cada sensación.

Te niego todos los días.
Pero en mis noches quiero
poseer tu piel y tu mirada.

Me has embrujado.


MASTURBACIÓN

Te desnudas
y paseas cada noche
por mi mente.

Y al final,
cuando me duermo,
nunca estás.


HUMO

Me ha gustado ser humo,
cigarro atrapado en tus labios,
e infiltrarme en tu cuerpo,
en tu sangre y tus pulmones.

Pero el humo se disipa
cuando entra el aire
renovado.

Y tú pronto
abriste la ventana...


CUANDO TODO SE ACABE

Conservaré tan sólo
un recuerdo asomado
a mi mirada.
Sonreiré cuando en mi mente
me busquen tus ojos
de nuevo.

Conservaré tan sólo
tus huellas rotuladas
en mi piel.
Sonreiré cuando mi cuerpo
se abrace a sí mismo
recordando.


OLVIDO

Quise olvidar
el tacto de tus ojos
y sólo se borró
el color de tu mirada.


ESTOY CURADO

Después de conocerte
y de perderte,
quedó mi voluntad
despedazada
por tu ausencia.

Pero hoy he cosido
el desgarro,
a fuerza de pensar que fue
sólo un minuto de pasión.

Y estoy curado.

Creo...

1 comentario:

Jorge dijo...

Recuerdo la primera vez que lei estos versos, recuerdo que pensé que estabas enamorado y posiblemente así fuera. Aunque nunca dijiste nada.
Sigo prefiriendo tus versos. Gracias por compartirsta