Hola, corazones De natural quejicoso, nos hemos vuelto casi melifluos cuando de las circunstancias climáticas se trata. Las estaciones se comportan como deben y siempre hay alguien que sale diciendo que no recuerda una estación tan virulenta y tan diferente a las anteriores, y hemos llegado al punto de que cada mínima alteración de temperatura se convierte en noticia de primera página y apertura de informativo, amén de amenaza y confirmación de males mayores. Si hace calor en verano, porque hace tanto calor que hasta las chanclas nos pesan, las mismas chanclas que en las estribaciones de febrero ya tenemos fuera del armario con ánimo de enseñar las uñas de los pies al primer rayo de sol, como si fuéramos almendros anhelosos de mostrar su primera flor. Si hace frío, porque hace tanto frío que toda prenda es poca y echamos de menos la bufanda que regalamos porque ya no estaba de moda y el jersey que se nos quedó pequeño cuando pesábamos menos. Si llueve, porque precisamente ese día nos h...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.