Hola, corazones. No tengo hoy ninguna anécdota especial que contar, no me ha pasado nada en el autobús, ni me he caído, ni he visto a nadie raro haciendo nada raro delante de mi rara percepción. No hace ni frío ni calor ni tengo dolores o sensaciones diferentes de las de otros días o de algún modo calificables como especiales. Hoy es «uno de esos días» (vaya, me ha salido expresión de anuncio) anodino, normal, corriente. Ya llegará, como dice el agorero. Pues si llega, que sea el día en que los números que salen de la bola del sorteo de la ONCE coincidan con los del cupón que llevo, respondo. En fin. Y como no tengo nada que contar, resulta que casi tampoco tengo frase-cita que comentar. He estado mirando las de Proverbia.net de esta semana y no hay ninguna que me inspire grandes comentarios. La única que me ha provocado una mínima respuesta es esta, de tipo personal, propuesta por el twisteano Dickens : «No está en mi naturaleza ocultar nada. No puedo cerrar mis labios cuando he abier...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.