Hola, corazones Una de presumido: Cada vez que sale en una conversación el tema de la edad, alguien acaba diciéndome que aparento menos edad de la que tengo, a lo que yo contesto, con una broma recurrente pero que sigue sonando a nueva, que «duermo en la nevera», pues el frío conserva. Nada más cierto esta semana, en que ni con todos los sistemas de calefacción funcionando a toda potencia (horno incluido) he logrado templar siquiera la más pequeña de las habitaciones (generosa denominación) de mi casa. Claro que, helado como ando, yo no me veo más guapo, sino más encogío y mocoso… Esto me ha llevado a una reflexión que me resulta muy dolorosa. Si tanto frío tengo, y estoy bajo la influencia de varios chorros de aire caliente, ¿qué no tendrá esa gente que veo por las mañanas envuelta en cartones o mantas raídas en las céntricas plazas y calles por las que paso hasta llegar a Metrosauna desde San Bernardo a Villaverde ? ¿Qué no tendrá el que, incluso formalmente vestido, ...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.