Carissimi Continúo dándole vueltas a lo que dije la semana pasada, y algunas noticias de la presente hacen que incida de nuevo sobre la misma cuestión recurrente: « Vivimos en un tiempo en el que todos parecen empeñarse en exigir a los demás un determinado comportamiento que no cumplen para sí mismos ». Y hablé de exigencias y requerimientos que oímos constantemente. «Lo que tiene que hacer JoseBenito Nosecuántinger es pedir perdón», « Marciano Vayaustedasaberquiénsoy debería dimitir si es que aún le queda algún resquicio de moralidad», « El-Federico Miraquienestabaalhabla tendría que callarse antes de hablar de moral ni de nada»… ¿Noticias nuevas? O las mismas de siempre. Porque llegan unos señores muy enseñoreados mal afeitados y unas señoras muy mal aconsejadas en la selección de los trapos con que adornarse (un notable para Natividad Neumático , suspenso para todas las demás), y comienzan a darse el lujo de hablar de todo sin que venga a cuento, y entonces...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.