Hola, corazones. Uno de mis personajes favoritos de los dibujos animados ha sido siempre Gorm , un simpático y alegre guerrero vikingo de la serie de dibujos animados Vickie el Vikingo , ese creativo e imaginativo niño que necesitaba rascarse la nariz metódicamente para discurrir la solución a todos los males, muchos de los cuales procedían de los errores de su padre, el jefe Halvar de Flake (mi gran tocayo). Me he acordado hoy de él, pero no (aunque también) porque acaben de solucionarse todos los errores provocados por mi parte Halvar gracias a la inteligente intervención de mi parte Vickie . El simpático Gorm tenía dos frases. Una decía «Estoy entusiasma-do» cada poco; la otra la repetía incansable cada vez que tropezaba y caía al suelo (varias veces en cada capítulo): «¡Qué caída más ton-ta». Pero a continuación se levantaba y seguía corriendo hacia delante, fijos los ojos en su objetivo. Eso es lo que me ha gustado siempre de él. ¿Qué tendrá todo esto que ver ...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.