Hola, corazones Hoy es el tercer día en que no puedo comprar el periódico por la mañana para leerlo en el Metrosauna camino del trabajo. ¿La razón? Mi quiosquero se ha ido de vacaciones, y es el único en una amplia zona que abre tan pronto como para que pueda comprarlo. Cuando lo he comentado, me han llamado quejica, me han dicho que soy un derrochador, por el «dineral» que supone de comprar un periódico cada día, y me han recomendado que lea el periódico en internet. Sí, soy quejica, pero no considero gasto, sino inversión, la compra del periódico, además de gesto solidario y corporativo (los periodistas comemos todos los días), y procuro dedicar mi tiempo en la oficina a trabajar, no a leer la prensa en internet. Lo cierto es que me gusta leer el periódico por la mañana, sonreírme con la viñeta, asentir –o renegar– con la columna de opinión, maldecir para mis adentros a los políticos de turno, lamentar desgracias y calamidades, solidarizarme con sus sufridos pr...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.