Dicen que la distancia es el olvido, pero yo no concibo esa razón. Siempre me ha gustado mucho esta afirmación, con la que comienza un hermoso bolero que unos amigos míos cantaban. Digo cantaban porque, desgraciadamente, han dejado de hacerlo, al menos como grupo estatuido formal. Pero no, esto no es una queja, es decir, que puede que sí. Yo me refería a la distancia, al alejamiento espacio-temporal al que nuestras circunstancias personales nos obligan indefectiblemente. Alejamiento que hace que no nos veamos, que no nos oigamos, que ni siquiera nos escribamos. Alejamiento que no es, me consta, ruptura, pues la comunión, esa comunión de la que hablo al pie del blog (siempre hay que leerse la letra pequeña) existe. Es difícil de explicar, es difícil de comprender, pero esa comunión existe. No sin dificultades, no sin grietas, no sin rasguños o rasgones en su envoltorio, pero existe. Por eso la frase-cita de hoy (Proverbia.net, jueves 28 de mayo) me viene al pelo: «El hombre está dispues...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.