martes, 30 de marzo de 2010

Apresamiento

(Aunque el poema no es nuevo, creo que es un buen momento para recordarlo).

Todo está oscuro esta noche,
todo está frío.
Bajo la luna, cortada su faz
por las nubes,
está temblando un hombre.

Verde y plata en los olivos
se hace opaco,
lacerando en carne viva
el aire crudo.
Rojo y oro surca el rostro
de la angustia.

¡Padre!, líbrame;
mas no me libres, no hagas nada
si tú no lo quieres.

Temblor y sueño en los amigos
oculta el miedo.
¡Angustiosa incertidumbre!:
no saber qué esconde
la tristeza oscura de su rostro.
Sed amarga que el agua no aplaca.

Un tumulto se aproxima.
Ya la muerte acecha
oculta tras un beso.
Y Dios mismo
queda preso. Desnudo escapa
un muchacho.

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