Hola, corazones Último pensamiento del año, que llega, como siempre, en una época de mucha actividad y poco tiempo para sentarme a ver qué les escribo esta semana a estos señores tan amables que me leen o fingen hacerlo semana sí semana también. Sean indulgentes si hoy despacho la faena con dos pasos rápidos antes de meterme en la cocina a hacer helados y bizcochos y de salir luego a hacer las compras de paje sin alforja ni pecunia. Un momento, además, en el que debo siempre hacer introspección y balance. Tiempo propicio para ello es el fin de año, como también para enumerar los propósitos que inclumpliré en los próximos meses. Pero es que además, aunque no nací en una rivera del Arauca vibrador, sino en la Castilla del Pisuerga, sí nací en los albores del año, nada más pasar las resacas de las fiestas del matasuegras y el desmadre, el día después de la algazara de la conquista de Granada. Y eso me obliga y compromete, todos los años, a repasar mis días y mis años y darm...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.