viernes, 7 de marzo de 2008

El Decálogo de la Serenidad, de Juan XXIII

Con este bello texto de Juan XXIII, papa, beato, conocido como el Papa Bueno, comienzo un nuevo apartado, una nueva etiqueta: los textos que considero básicos. Muchos de ellos, como este Decálogo de Juan XXIII, son archiconocidos y están a disposición de cualquier persona en cualquier parte. Pero nunca está de más recordarlos. Y esto es lo que hoy quiero hacer con el beato Juan XXIII.




  • Sólo por hoy, trataré de vivir exclusivamente al día, sin querer resolver el problema de mi vida de una vez.

  • Sólo por hoy, tendré el máximo cuidado de mi aspecto; trataré de ser cortés; de no criticar a nadie ni pretender disciplinar a nadie, sino a mí mismo.

  • Sólo por hoy, me adaptaré a las circunstancias, sin querer que las circunstancias se adapten a mis deseos.

  • Sólo por hoy, dedicaré treinta minutos de mi tiempo a una buena lectura recordando que así como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, la buena lectura es necesaria para mi mente y espíritu.

  • Sólo por hoy, haré una buena acción a favor de alguien que solamente yo sabré.

  • Sólo por hoy, haré dos acciones positivas que no sean de mi agrado y procuraré que nadie se entere.

  • Sólo por hoy, seré feliz con la certeza de que se sido creado para la felicidad.

  • Sólo por hoy, haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré íntegramente, pero lo redactaré. Y me cuidaré de dos calamidades, la prisa y la indecisión.

  • Sólo por hoy, no tendré temores, no tendré miedo a gozar de lo que es bello y de creer en la bondad. Puedo hacer durante un día lo que me descorazonaría si pensase tener que hacerlo durante toda mi vida.


Sobre Juan XXIII también hay mucho escrito, pero yo os recomiendo el siguiente artículo:



Álvaro Santos Iglesias, Juan XXIII, en C. Leonardi-A. Riccardi-G. Zarri (dirs.), Diccionario de los santos II, San Pablo, Madrid 2000, 1261-1267.

1 comentario:

Mary Carmen dijo...

"Me ha gustado el Decálogo de Juan XXII". ¡Enhorabuena!

Mary Crmen