Hola, corazones. (Tengo una compañera a la que le llevan los demonios cuando lee este saludo; no sé si cambiarlo para que no sufra o dejarlo más largo…). Tengo sueño, mucho sueño. Anoche, a eso de las tres y media, se oyó en el piso de arriba, justo encima de mi dormitorio, un «¡Venga ya, hombre!», seguido de un montón enorme de golpes de todo tipo, sonoridad e intensidad. Una pelea en toda regla, vamos, que me tuvo despierto al menos un par de horas. Esto, unido al cansancio acumulado de todo el año me obliga a reconocer mi sueño y a continuación a gritar con alborozo: «¡Han llegado por fin las este año muy esperadas y muy merecidas vacaciones!». Esto significa, entre otras muchas cosas, que no vais a tener que soportar más comeduras de tarro de este servidor hasta, D.m., septiembre, en que volveré a las andadas si nadie lo evita. Dicen que en momentos como estos (el comienzo de las vacaciones, la transición de un año a otro, un cambio de estado…) es bueno hacer balance, sopesar tus a...
Nacido para ofercer un Pensamiento para cada semana, con un comentario personal, diferente, quizá original, no renuncio a que vuelva a su ser. De momento, será una colección de textos y vuelcos personales de todo tipo.